Al principio de curso en la escuela los niños se sienten cohibidos y con miles de temores. Por eso a la hora de preguntarles sobre un tema les cuesta participar. ¿Cómo podemos hacer una participación más cómoda y libre?
Nuestra idea es sencilla. Los alumnos están llenos de experiencia en su día a día y viven los sucesos que les ocurren como si fuera una historia de un cuento fantástico. Por eso los niños desde el primer momento que entren en clase se tienen que sentir a gusto y poder expresar todo lo que se les ocurra por la cabeza.
De esta forma todos aprendemos, conociendo sus experiencias y creando un clima agradable, donde todos a su debido tiempo estarán adaptados en la clase.
La idea principal de la comunicación es comunicar, es contar algo que tu sientes y quieres compartir con los demás. Que más da que no sea algo relativamente elaborado, es aquello que te ilusiona, te fascina y te apetece transmitir al resto de compañeros. Es una forma de sentirse seguros dentro del lenguaje. No se le está pidiendo nada más que cuente todo aquello que quiera, que pregunte dudas sobre la vida, que observe y aprenda sin ningún tipo de agobio ni miedo. Con total libertad porque así aprenderá de una forma más sencilla y rápida, porque al estar motivado todo lo va a entender mejor.
Da igual si no es justo el cuento o la historia que teníamos preparada para enlazar un tema como la cooperación y que lo comprendan. Con el simple hecho de que la clase es llevadera y ellos participan esos temas se dan sin estar pendiente del guión. Los niños tienen miles de dudas y si se sienten relajados en clase lo van a hacer como lo hacen en sus casas. La cuestión está en como los profesores inventamos esas actividades, ese clima en el aula para que se produzca todo lo que queremos en ellos.
Así que ya sabéis, no hace falta forzar a un niño para que hable. La mejor solución es dejarle libre y motivarle con temas que a él le gusten, y tener paciencia, nunca hay que correr en estos temas y como cada niño tiene su desarrollo al final llegara a conseguir los mismo de los demás así que no se preocupen porque hable menos, solo es cuestión de tiempo. Cada niño es único y tenemos que adaptarnos nosotros a ellos, pero intentemos siempre hacerles ver la vida como un juego y no como un concurso de a ver quien es mejor. Todos nuestros niños van a ser grandes al ritmo que necesiten.
Un espacio en el que aprender es divertido. Este va dirigido a todas las personas que sientan interés por el tema y especialmente a los maestros, a los alumnos de magisterio y a los padres. El mayor objetivo es acabar con la forma tradicional de enseñar, compartir deseos y experiencias, poner nuestros pensamientos e inquietudes por escrito... Si a vosotros os pasa lo mismo por favor no dudéis en comentar y en poneros en contacto con nosotras.Entre todos podemos construir una escuela mejor.
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