domingo, 6 de octubre de 2013

Mamá, quiero ir a la escuela


Alguna vez han escuchado a un niño despertándose feliz por tener que ir al colegio? Al preguntarnos esto el profesor en clase, inmediatamente pensé: si, yo se que hay niños que tienen mucha ilusión por ir a la escuela y que se ponen tristes cuando se dan cuenta de que los sábados y los domingos no hay clases. En ese momento pensé en mi sobrina de 3 años que apenas había empezado el cole de los ''mayores'' hace una semanita. Ella cada día se levanta muy contenta porque va a ir a ver a sus nuevas amigas y a su profe, al que siempre echa de menos.

¿Es común esta reacción entre los niños de su edad? Yo diría que si, ya que la etapa de educación infantil supone para los niños muchos retos que tienen que resolver, novedades a las que se tienen que enfrentar y situaciones que tienen que vivir.

Es muy importante que el ambiente del colegio sea agradable, para que el niño se pueda sentir a gusto y pueda disfrutar y aprender mediante las actividades que se proponen. Otro factor que hay que tener en cuenta es prestar atención a todos los niños y no mostrar preferencia por algunos y por otros no. Seguramente aún hay muchos maestros que ponen etiquetas a sus alumnos, pensando: este es muy bueno, el otro se comporta fatal siempre, la otra llora sin parar etc. De esta manera no se puede avanzar. Un niño no podrá mejorar su comportamiento si nosotros ya lo tenemos etiquetado y pensamos que no va a cambiar. Muchas veces las causas de esos malos comportamientos pueden ser algunos problemas familiares, por lo que, como ya hemos mencionado en otras entradas, es muy importante conocer la situación familiar de cada uno de nuestros alumnos.

 Disfrutar y aprender van unidos de la mano, ya que pasándolo bien es como mejor se aprende, sin duda.
La pregunta es ¿por qué se considera que solamente en infantil se puede disfrutar y en primaria, secundaria, bachillerato no? La respuesta parece ser muy simple: los niños solo pueden jugar cuando son pequeños. A medida que van creciendo, deben ir madurando y dejar la manera infantil de aprender. Últimamente, estudiar se ve como algo aburrido que se tiene que hacer por obligación, simplemente por superar unas pruebas impuestas por los colegios. Pensamos que los valores que se transmiten en infantil, no deberían dejarse de transmitir en las otras etapas, para que de esta manera podamos conseguir una escuela más divertida, amena y útil.

Desde mi punto de vista, a cualquier edad podemos aprender mediante un juego, una actividad en la que podamos realmente sentir que el contenido que se pretende transmitir es interesante y sobre todo que tiene una finalidad.

Entonces, ¿vamos a dejar que la escuela se vaya perdiendo poco a poco, convirtiéndose en un lugar al que hay que ir por obligación, o vamos a intentar hacer algo para mejorar y demostrar a los niños que el colegio en una de las mejores experiencias que pueden tener en la vida?







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